Padre nuestro que estás en el cielo

Sábado, 31 marzo, 2007

Padre e hijo

Enrique era un escayolista extraordinario. Formado a la antigua, de aprendiz a oficial, dominaba su oficio. Había trabajado incluso en restauraciones importantes, con muy buenos maestros. La vida no había sido muy justa con él y al final de su vida laboral, se hallaba en una situación económica precaria, haciendo labores de albañil. Un día comíamos juntos, y aunque era de carácter reservado me atreví a preguntarle por su familia natal. Empezó a contarme sobre su madre, pero al referirse al padre se le empezaron a llenar los ojos de lágrimas, para acabar llorando como un niño, al mismo tiempo que me decía “mi padre no me quería” Me sorprendió ver como este echo podía afectar hasta tal punto a un hombre tan adulto. Pero ciertamente seguimos necesitando a nuestro padre siempre, aún no habiéndonos sentido amados por él. Jamás pensé que llegaría a echar en falta a mi padre. Me tortura el recuerdo de que fue capaz de hacerme daño aún después de muerto. El porque me desheredó de sus pertenencias domésticas, es algo que nunca lograre comprender. Quizás fue porque sabía que lo juzgaba duramente. O quizás por celos a las atenciones que me mostraba mama. Pero el mayor dolor que me causó, fue el no haberme sentido valorado por el. Jamás me dijo que le gustaba como era, que se sentía orgulloso de mí (a pesar de los fracasos escolares). Nunca me sentí aceptado, ni siquiera recuerdo que me dijera “te quiero”. Pero es justo decir que yo tampoco lo acepte nunca. Ahora que tengo un hijo me doy cuanto de lo que implica ser padre. Voy siendo consciente de lo difícil que se lo puse a una persona que seguramente estaba tan perdida como yo, pasando por las mismas inseguridades y frustraciones, sufriendo al ver como el fruto de su educación era una fruta acida. La verdad es que lo hecho en falta, me gustaría verlo, por fin podríamos compartir algo.


Posibilidad permanente

Miércoles, 14 marzo, 2007

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Los existencialistas piensan que el hombre no es como ha nacido, sino como se hace. En lo que se convierte. Yo, sin verlo muy claro ni enunciarlo con palabras, pensé que el hombre no era como había nacido, ni como se hacía, ni en lo que se convertía, sino que sencillamente era, por encima de todo, una posibilidad permanente.

(Sándor Marai)
(Para la posibilidad permanente que tiene nombre de Ignacio)


¡De aquí tu no pasas!

Domingo, 11 marzo, 2007

Acabo de realizar unas gestiones con el proveedor de oxigeno por las que he recibido muy buenas noticias: voy a poder ir al mar, y además reunirme con mi familia en Toledo. Así de entrada me da miedo ir más allá de mis límites. No se si sabéis la historia del elefante que le atan la pata a una estaca, y cuando se acostumbra a permanecer dentro de unos límites sin traspasarlos, se le deja suelto con la seguridad de que permanecerá dentro de su espacio. Ahora delimitado psicológicamente por su propia mente; el elefante “cree” que continua incapacitado por su anclaje, y ni siquiera intenta ir más allá. Nuestra vida es una historia de límites. Podemos aprender de los jubilados, muchos descubren en sus viajes del INSERSO, que sus límites se pueden ampliar a pesar de la edad, y empiezan a vivir con otra actitud. Hasta Luís Aguilé se desmelena y se va a la playa…



¡Dame un respiro!

Domingo, 11 marzo, 2007

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Las gafas nasales de oxígeno consisten en dos tubos pequeños flexibles que se introducen en la entrada de ambas fosas nasales. Las gafas de oxigeno están de moda. He visto en la TV, y en la prensa, como consumían dosis de oxigeno en ambientes de ocio. Los clientes complementan la toma añadiéndole una esencia, -las hay de variados tonos- que le dará color al oxigeno que inhalen. Por mi parte siento rabia, y me duele lo que considero una frivolidad. Cuando llevas años llevándolas las veinticuatro horas ya no te resultan tan divertidas, más aún, llegan a ser una auténtica tortura. Con el tiempo me han causado una rinitis crónica que provoca que la nariz gotee agüilla constantemente. No consigo mantenerlas secas y menos aún conseguir que no se irriten. Otros efectos son dolor, irritación, sequedad de la mucosa nasal (cuando no moquea), erosiones, etc. Pero lo peor es el rechazo que provocan en los orificios nasales, causan una sensación molestísima, hasta el punto de desquiciarte. Es como si padecieras un pellizco constante, y persistente. La circulación del aire produce un sonido continuo de flujo que oyes constantemente pegado a tu oreja. A las gafas se les puede acoplar un alargue para alcanzar mayor extensión. En mi caso tiene catorce metros de movilidad, es una mangera que me dan “libertad” de movimiento.
Tengo un abanico de emociones cuando ando por la casa –para desplazarme, voy soltándolo y recogiéndolo-, y de repente un tirón me deja clavado en el sitio, o me arranca las gafas de mala manera dejándome sin oxigeno: alguien ha pisado el cable, o se ha enganchado en algún mueble, o la perra está sobre el. Pero el sentimiento más triste que me provoca la oxigenoterapia, es la sensación de sentirme en peor situación que mis perras, que están sueltas moviéndose libremente. Y cada vez que entro y salgo de casa hay que cambiar la disposición del cableado de una maquina (concentrador), a otra (mochila). En esos cambios en que se me desengancha (suelta) y me vuelven a enchufar (atar), me siento como si yo fuera igual a ellas antes de sacarlas con sus correas a la calle. A lo largo del paseo tengo que estar atento pues si me paro, y la persona que lleva la mochila se distrae, sigue adelante tirándome del cable. Yo antes no sabía que todo lo que disfruto por el hecho de estar vivo es una bendición, es un regalo. Ahora cuando me asomo a la ventana, y veo a la gente caminar, (sobre todo a los ancianos), ir a donde quieren… Somos ricos en privilegios, sos actos que se hacen sin pensar, de forma rutinaria, tienen un gran valor, son una bendición. Y el ser conscientes de esa bendición, es otra bendición.


Refranes del Quijote

Sábado, 10 marzo, 2007

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A buen salvo está el que repica.
A dineros, pagados, brazos quebrados.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Al buen entendedor pocas palabras.
Al buen pagador no le duelen prendas.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Boca sin muelas es como molino sin piedra.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Buen servicio, mal galardón.
Cada uno es artífice de su ventura.
Come poco y cena más poco; que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.
Cortesías engendran cortesías.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Cuando Dios amanece, para todos amanece.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Dádivas quebrantan peñas.
Dar tiempo al tiempo que no se ganó Zamora en una hora.
Del dicho al hecho hay gran trecho.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Donde menos se piensa se levanta la liebre.
El dar y el tener seso ha menester.
El hombre pone y Dios dispone.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
En casa llena presto se guisa la cena.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
En mucho más se ha de estimar un diente que un diamante.
Entre dos muelas cordales nunca pongas tus pulgares.
Ese te quiere bien que te hace llorar.
Es ligero el tiempo y no hay barranca que lo detenga.
Hoy por ti, y mañana por mi.
Júntate a los buenos y serás uno de ellos.
La codicia rompe el saco.
La culpa del asno no se ha de echar a la albarda.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Las necedades del rico por sentencias pasan en el mundo.
Más sabe el necio en su casa que el cuerdo en la ajena.
Más vale al que Dios ayuda que al que mucho madruga.
Más vale el buen nombre que las muchas riquezas.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Más vale una «toma» que dos «te daré».
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.
Nadie diga «de esta agua no beberé».
No es oro todo lo que reluce.
No hemos conocido el bien hasta que lo hemos perdido.
Ojos que no ven, corazón que no quiebra.
Por el hilo se saca el ovillo.
Para todo hay remedio, si no es para la muerte.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija.
Quien busca peligro perece en él.
Quien destaja no baraja.
Quitada la causa se quita el pecado.
Se templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Si da el cántaro en la piedra o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Tanto vales cuánto tienes.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Todos los duelos con pan son menos.
Todos los gatos son pardos.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Tripas llevan pies, que no pies a las tripas.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Váyase el muerto a la sepultura y el vivo a la hogaza.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Vendrán por lana y volverán trasquilados.


El tiempo que no uses, desaparecerá

Jueves, 8 marzo, 2007

 

Muchas veces me ocurre que a través de una lectura, película, canción…etc., me hago consciente o se me recuerda algo fundamental para mi vida. Este spot transmite la importancia de administrar nuestro tiempo invirtiéndolo en algo de valor.
"Supongamos que cada mañana te encuentras 1.440 euros. Puedes regalarlos, divertirte con ellos o quemarlos, pero los que no uses al final del día desaparecerán. Así funciona la vida. La diferencia es que lo que te encuentras cada mañana no son 1.440 euros, son 1.440 minutos. Piensa bien qué vas a hacer con ellos. ¡Qué te diviertas!."



Darwin fue feliz

Miércoles, 7 marzo, 2007

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     Hay un hecho que no deja de sorprenderme gratamente: el descubrimiento de nuevas especies de animales. Darwin tuvo que ser uno de los hombres más felices de su época. Una de las bendiciones de la vida es el viajar en compañía de nuestros hermanos pequeños los animales. Por eso es una alegría conocer una especie nueva, cuando ignorabas completamente su existencia. Nunca dejamos de ser niños completamente en este aspecto de las sorpresas, y como tales podemos seguir experimentando sus mismas emociones con cada nueva vida que nos atraiga.
La mariposa de Glasswing (o alas de cristal), es una mariposa con las alas semi-trasparentes. El tejido de sus venas es tan fino, que literalmente desaparecen a la vista, provocando que sus alas parezcan un finísimo cristal. Si ya de por si son gráciles, esta cualidad les otorga, si cabe, mayor liviandad. Espejitos, ese es su nombre en español.

Vínculo: http://www.flickr.com/search/?q=glasswing