CITAS CITABLES

Viernes, 31 agosto, 2007

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“El bosque sería muy triste si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen”.

Rabindranath Tagore

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LA FRONTERA

Jueves, 30 agosto, 2007

 

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Durante una de las recientes guerras entre la India y Paquistán, unos oficiales del ejército paquistaní fueron hechos prisioneros por los indios y custodiados como correspondía a su rango hasta el final de las hostilidades. Cuando llegó el día de devolverlos a su patria, se presentó un oficial indio, los puso en libertad, los acompañó hasta el límite de los dos países y les dijo: “Aquella línea de árboles que ven ustedes es la frontera entre la India y Pakistán. Una vez que la crucen, estarán en su tierra. ¡Buena suerte!”
Los oficiales paquistaníes, al divisar su tierra, se llenaron de alegría, salieron corriendo, pasaron la línea de árboles y, al llegar a suelo paquistaní, se arrodillaron y comenzaron a besarlo, a derramar lágrimas de gozo y a decir: “¡Oh, Madre Paquistán! Te amamos, te servimos, te veneramos. Hemos sufrido por ti, y por ti sufriríamos mucho más, hasta derramar gustosos nuestra sangre por tu seguridad y tu gloria. Sólo el pisar otra vez tu bendito suelo nos hace felices.”
En esto estaban los fervorosos oficiales cuando se les acercó corriendo, pòr detrás, el oficial indio, que blandía unos papeles en su mano y comenzó a decirles en cuanto consiguió que le prestaran atención: “Ustedes perdonen, si les interrumpo, pero ha habido un error. Acabo de mirar bien el mapa, y Paquistán no comienza en esta línea de árboles, sino en la siguiente que ven ustedes cien metros más allá. El terreno en que están ustedes es todavía la India. Tengan la bondad de trasladarse un poco más allá, y estarán en su casa. Espero no les haya causado ninguna molestia, y vuelvo a presentarles mis excusas.”

Anthony de Mello 


LOS CONJURADOS

Miércoles, 29 agosto, 2007

 

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Otro fragmento apócrifo        ( Los conjurados )

 

Uno de los discípulos del maestro quería hablar a solas con él, pero no se atrevía. El maestro le dijo:

– Dime qué pesadumbre te oprime.

El discípulo replicó:

– Me falta valor.

El maestro dijo:

– Yo te doy el valor.

La historia es muy antigua, pero una tradición, que bien puede ser no apócrifa, ha conservado las palabras que esos hombres dijeron, en los linderos del desierto y del alba.

Dijo el discípulo:

– He cometido hace tres años un gran pecado. No lo saben los otros pero yo lo sé, y no puedo mirar sin horror mi mano derecha.

Dijo el maestro:

– Todos los hombres han pecado. No es de hombres no pecar. El que mirare a un hombre con odio ya le ha dado muerte en su corazón.

Dijo el discípulo:

– Hace tres años, en Samaria, yo maté a un hombre.

El maestro guardó silencio, pero su rostro se demudó y el discípulo pudo temer su ira. Dijo al fin:

– Hace diecinueve años, en Samaria, yo engendré a un hombre. Ya te has arrepentido de lo que hiciste.

Dijo el discípulo:

– Así es. Mis noches son de plegaria y de llanto. Quiero que tú me des tu perdón.

Dijo el maestro:

– Nadie puede perdonar, ni siquiera el Señor. Si a un hombre lo condenaran por sus actos, no hay quien no fuera merecedor del infierno y del cielo. ¿Estás seguro de ser aún aquel hombre que dio muerte a su hermano?

Dijo el discípulo:

– Ya no entiendo la ira que me hizo desnudar el acero.

Dijo el maestro:

– Suelo hablar en parábolas para que la verdad se grabe en las almas, pero hablaré contigo como habla el padre con su hijo. Yo no soy aquel hombre que pecó; tú no eres aquel asesino y no hay razón alguna para que sigas siendo su esclavo. Te incumben los deberes de todo hombre: ser justo y ser feliz. Tú mismo tienes que salvarte. Si algo ha quedado de tu culpa yo cargaré con ella.

Lo demás de aquel diálogo se ha perdido.

J.L.Borges


MIRAROS

Lunes, 27 agosto, 2007

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 -¿Lleváis mucho tiempo juntos?- preguntó
– Mucho- contestó él
– ¿Y de qué hablais entre vosotros tras tanto tiempo?
– No sé; de todo y de nada; a veces las horas pasan en silencio.
– ¿Y no os aburrís?
– No. Callar es para nosotros otra forma de hablar.
– No te entiendo. Mi pareja y yo no tenemos nada que decirnos a estas alturas. Nos aburrimos solos.
-Será que ya no os queréis.
-No, no es eso. Pero lo cierto es que no se nos ocurre que decirnos.
– Miraros..
– ¿Que nos miremos? ¡Vaya bobada!
No se amaban y no lo sabían. Que desperdicio.

Cortesía de Tayín 


PABLO NERUDA. POEMAS 15 y 20

Domingo, 26 agosto, 2007

 

Me gustas cuando callas … (Poema XV) 

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía;

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. (Poema XX).

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: “La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”.

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

PABLO NERUDA

VÍDEO EN CASA


MIS HERMANOS PEQUEÑOS

Sábado, 25 agosto, 2007

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 El amor a los animales, nos revela nuestro interior. Da vida a lo mejor de nosotros mismos. En esa relación manifestamos cualidades como la caridad, la ternura, dulzura, generosidad…¿Por qué un ser irracional nos mueve hasta ese punto?. ¿Por qué algunas personas tienen dificultades para amar a sus semejantes y no la tienen para amar a los animales. Sólo se me ocurre una explicación; no nos juzgan, nos aceptan tal como somos. Les gustamos tal cual. Seamos como seamos les parece perfecto. A su lado nos sentimos cómodos, seguros, libres. Estemos presentables o no presentables. Nos sintamos guapos o feos. Sea cual sea nuestra altura…Para ellos somos perfectos. Su amor es más o menos incondicional. A esto les tenemos que sumar una serie de cualidades que tú conoces muy bien por lo que no me voy ha extender. Llegados a este punto no me queda más que confesar que, ¡ojala! llegue a parecerme a mis hermanos los animales.


SOY O CREO SER

Viernes, 24 agosto, 2007

 

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Por mi parte, soy o creo ser duro de nariz, mínimo de ojos, escaso de pelos en la cabeza, creciente de abdomen, largo de piernas, ancho de suelas, amarillo de tez, generoso de amores, imposible de cálculos, confuso de palabras, tierno de manos, lento de andar, inoxidable de corazón, aficionado a las estrellas, mareas, maremotos, administrador de escarabajos, caminante de arenas, torpe de instituciones, chileno a perpetuidad, amigo de mis amigos, mudo de enemigos, entrometido entre pájaros, mal educado en casa, tímido en los salones, arrepentido sin objeto, horrendo administrador, navegante de boca, y yerbatero de la tinta, discreto entre los animales, afortunado de nubarrones, investigador en mercados, oscuro en las bibliotecas, melancólico en las cordilleras, incansable en los bosques, lentísimo de contestaciones, ocurrente años después, vulgar durante todo el año, resplandeciente con mi cuaderno, monumental de apetito, tigre para dormir, sosegado en la alegría, inspector del cielo nocturno, trabajador invisible, desordenado, persistente, valiente por necesidad, cobarde sin pecado, soñoliento de vocación, amable de mujeres, activo por padecimiento, poeta por maldición y tonto de capirote.

Pablo Neruda (foto manuscrito original).