MIRAROS

Lunes, 27 agosto, 2007

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 -¿Lleváis mucho tiempo juntos?- preguntó
– Mucho- contestó él
– ¿Y de qué hablais entre vosotros tras tanto tiempo?
– No sé; de todo y de nada; a veces las horas pasan en silencio.
– ¿Y no os aburrís?
– No. Callar es para nosotros otra forma de hablar.
– No te entiendo. Mi pareja y yo no tenemos nada que decirnos a estas alturas. Nos aburrimos solos.
-Será que ya no os queréis.
-No, no es eso. Pero lo cierto es que no se nos ocurre que decirnos.
– Miraros..
– ¿Que nos miremos? ¡Vaya bobada!
No se amaban y no lo sabían. Que desperdicio.

Cortesía de Tayín 

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PATRONUS (el poder de los pensamientos felices)

Jueves, 23 agosto, 2007

Remus Lupin (R.L.) a Harry Potter (H.P.) :

(R.L.) -¡Harry, has vuelto!. ¿Estas seguro de esto?. Esto es magia muy avanzada, más complicada que la hechicera común.

(H.P.) -Estoy seguro.

(R.L.) -Todo está preparado. Lo que te enseñare se llama “encantamiento Patronum”. ¿Lo conoces?, no. bueno. El Patronum es una fuerza positiva, cuando lo invocas es un escudo; el dementor toma esa energía y no la tuya. Pero para que funcione necesitas pensar en algo, un momento muy feliz, muy poderoso e intenso.

(R.L.) – ¿Lo harás?.

(H.P.)-  Sí.

(R.L.) -¡Sí, muy bien!. Cierra los ojos, concentra te, explora tu pasado. ¿Ya lo tienes?, deja que te invada, dejate llevar por el, luego pronuncia esto: “expecto patronum”.

(H.P.) -Expecto Patronum.

(R.L.) -Muy bien. Bien, varita lista…(habré un baúl, y aparece el espectrum).

(H. P.) -¡Especto patronum!, ¡expecto!, ¡expecto!, ¡expecto!…, (no logra vencerle, y cae al suelo inconsciente).

(R.L.) – Levantate, ven, sientate, respira, recuerda… no esperaba que lo hicieras a la primera, hubiera sido increíble. Ten, come te ayudara.

(H.P.) – ¡Qué horrendo dementor!.

(R.L.) – ¡Oh, no, no. eso era un bogat Harry, ¡un bogat!. Uno real es peor, terriblemente peor. Por curiosidad, ¿en que pensabas?, ¿qué recuerdo elegiste?. (H.P.) – Cuando monté en mi escoba.

(R.L.) -No es suficiente, no es nada poderoso.

(H.P.) -Existe otro, no es feliz, en sí, bueno sí lo es. Es el momento más feliz, pero es complicado.

(R.L.) – ¿Es intenso?. (Harry afirma con la cabeza). Intentemoslo. ¿Listo?, ¡listo!… (Levanta la tapa del baúl, y vuelve a salir el expecto).

(H.P.) – ¡Expecto patronum, expecto patronum! ( le apunta con su varita hasta que al fin consigue devolverlo al baúl).

(R.L.) -Bien hecho Harry, bien hecho!.

(H.P.) -Creo que fue suficiente, por hoy.

(R.L.) -Sí, sientate, toma cómelo, te ayudara mucho. Quiero decirte que eres tan buen hechicero como tu padre y eso es impresionante.

(H.P.) -Pensaba en él y en mamá, los veía y me balaban, sólo eso, fue lo que elegí. Aunque no sé si es real, pero es el más feliz que tengo.

Harry Potter y el prisionero de Azkaban (J.K. Rowling) «Capítulo 12 – El patronus», página 200

VÍDEO EN CASA


TRANSMITIR SU ALMA

Domingo, 19 agosto, 2007

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Y es cierto que la vida pasa, y los recuerdos se van borrando en la memoria, las imágenes se difuminan, las caricias se pierden y los momentos vividos se transforman y fantasean convirtiéndose en como nos gustaría que hubiesen sido. Y se transmiten a los nuestros en una ansiada necesidad de que admiren e incluso envidien nuestro camino recorrido. Y cada mañana al despertar, miramos de reojo nuestra imagen reflejada en el espejo, pero… no la vemos, no hay tiempo, vivimos inmersos en este juego social y hay que salir ahí fuera, como cada mañana y vivir, tal vez sin parar a sentir lo vivido. Solo al terminar el día, al regresar, siento la necesidad de parar un lapso periodo de tiempo y mirar al cielo, a ese manto de estrellas entre las que estas tú, protegiéndonos cada día desde el infinito, y te miro, te siento, te respiro … ¡como te anhelo! y ya de vuelta a mi mundo, comprendo que mi vida ya no es mía, es de los cachorros que ahora me rodean a mi, por que a ellos se la entregue. Hace ya un tiempo comprendi que mi alma, no es sino el modo de transmitir la tuya, ahora que he entregado mi vida a los que amó, ahora soy feliz y en sus ojos, madre, puedo verte a ti, y entre sus abrazos siento los tuyos, y en sus besos siento el calor de tus labios por que tú no has sido sino AMOR, el que yo siento ahora por esos seres que he traído al mundo y que juro, madre, que haré que la tierra que pisen se sienta orgullosa de recibirlos. Te quiero mamá.

Cortesía de Belén.

 

 

 



LA MÁS BELLA

Viernes, 17 agosto, 2007

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La más bella

Ahora se ha puesto de moda hablar de las maravillas del mundo, y de entre ellas elegir las siete mejores.
Me pregunto, como es posible llegar a la difícil conclusión de cuales son las mejores, si estamos rodeados de parajes tan bellos y de obras del ser humano de gran valor. Y es que no nos damos cuenta, pero la numero uno y la mejor maravilla del mundo que cae por su propio peso, es el Planeta donde vivimos; la TIERRA, la más bella e impresionante, que mirándola por cualquiera de sus hemisferios, es la maravilla que te produce la admiración más impresionante y melancólica, por la que todo el mundo debería tener gran respeto y cuidarla además de disfrutarla porque como ella no hay otra.
Amiga Tierra, gracias por todos tus dones, por tu belleza incomparable, tu diversidad de oreografías, de ríos y cascadas, de mares y montañas, de desiertos y de tundras; gracias madre Tierra.

Cortesia de Nena

Fotografía de DIGITALMENTE. Texto: Dirija Con Cuidado, Contiene Vida… Su Vida


EL DINERO

Lunes, 13 agosto, 2007

 

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EL DINERO

El Dinero puede comprar una cama
Pero no un sueño tranquilo

El Dinero puede comprar un libro
Pero no la sabiduría

El Dinero puede comprar un Médico
Pero no la Salud

El Dinero puede comprar una posición
Pero no el respeto

El Dinero puede comprar la sangre
Pero no la Vida

El Dinero puede comprar sexo
Pero no el amor

El Dinero puede comprar una casa
Pero no un hogar

El Dinero puede comprar un reloj
Pero no el Tiempo

 

(Anthony de Croud. Misionario de África del Sur)


Las caracolas y Pablo Neruda

Domingo, 12 agosto, 2007

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LA COLECCIÓN DE CARACOLAS

 Pablo Neruda

“… lo mejor que coleccioné en mi vida fueron mis caracoles. Estos me dieron el placer de su prodigiosa estructura: la pureza lunar de una porcelana misteriosa, agregada a la multiplicidad deformas, táctiles, góticas, funcionales”.

‘Miles de pequeñas puertas submarinas se abrieron a mi conocimiento desde aquel día en que don Carlos de la Torre, ilustre malacólogo de Cuba, me regaló los mejores ejemplares de su colección. Desde entonces y al azar de mis viajes, recorrí los siete mares, acechándolos y buscándolos. Pero debo reconocer que fue el mar de París el que, entre ola y ola, me descubrió más caracoles. Todo el nácar de las oceanías había transmigrado a sus tiendas naturalistas, a sus mercados de pulgas”.

(“Reflexiones desde Isla Negra”)

“En México me fui por las playas, me sumergí en las aguas transparentes y cálidas, y recogí maravillosas conchas marinas. Luego en Cuba y en otros sistios, así como por intercambio y compra, regalo y robo (no hay coleccionista honrado), mi tesoro marino se fue acrecentando hasta llenar habitaciones y habitaciones en mi casa. Tuve las especies más raras de los mares de China y Filipinas, del Japón y del Báltico, caracoles antárticos y polymitas cubanas, o caracoles pintores vestidos de rojo y azafrán, azul y morado, como bailarinas del Caribe. A decir verdad, las pocas especies que me faltaron fue un caracol del Matto Grosso brasileño, que vi una vez y no pude comprar, ni viajar a la selva para recogerlo. Era totalmente verde, con una belleza de esmeralda joven. Exageré mi caracolismo hasta visitar mares remotos. Mis amigos también comenzaron a buscar conchas marinas, a encaracolarse. En cuanto a los que me pertenecían, cuando ya pasaron de quince mil, empezaron a ocupar todas las estanterías y a caerse de las mesas y de las sillas.   Los libros de caracología o malacología, como se les llame, llenaron mi biblioteca. Un día lo agarre todo y en inmensos cajones los lleve a la Universidad de Chile, haciendo así la primera donación al alma mater.” 

(“Memorias”)

Cortesía de la Universidad de Chile


Después de un tiempo

Jueves, 26 julio, 2007

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DESPUÉS DE UN TIEMPO

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse, y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender…
… Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…, y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que, si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno es realmente fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende…, y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás deseando no volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta de que, aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquéllos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible. Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas, o forzarlas a que sucedan, ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que, en realidad, lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que, aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba ya no tiene sentido.

Pero, afortunadamente, sólo con el tiempo…